SALUD PÉLVICA

Tu suelo pélvico también forma parte de tu salud.

El suelo pélvico está presente en muchas funciones de nuestro día a día, aunque muchas veces solo pensamos en él cuando aparece un problema. En EBH Fisioterapia te ayudamos a entender qué está ocurriendo, valorar tu situación y trabajar contigo para recuperar el bienestar, la confianza y la libertad de hacer aquello que te gusta.

EMPECEMOS POR EL PRINCIPIO

Hablemos del suelo pélvico

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos que se encuentran en la parte inferior de la pelvis. Participa en funciones tan importantes como controlar la orina y las heces, sostener los órganos pélvicos, participar en la función sexual y adaptarse a los cambios de presión que se producen cuando respiramos, tosemos, corremos o hacemos ejercicio. Por eso, cuando algo no funciona como debería, puede influir en nuestro día a día de muchas maneras.

El suelo pélvico sostiene nuestro cuerpo, acompaña nuestros cambios y forma parte de nuestra intimidad. Cuidarlo es mucho más que prevenir problemas: es aprender a cuidar de nosotras mismas.

ESCUCHAR A TU CUERPO

Cuando tu cuerpo comienza a darte señales

No tienes que esperar a que un problema limite mucho tu vida para pedir ayuda. Hay síntomas que pueden indicar que merece la pena valorar cómo está funcionando tu suelo pélvico.

 

Pérdidas de orina

Al toser, estornudar, correr, saltar, entrenar o porque no llegas a tiempo al baño.

Sensación de peso o presión

Pesadez en la pelvis, sensación de bulto o presión, especialmente al estar de pie o hacer esfuerzos.

Dolor pélvico

Dolor o molestias en la pelvis, abdomen bajo, zona genital, periné o durante determinadas actividades.

Molestias durante las relaciones

Dolor, tensión, molestias o cambios que afectan a tu vida sexual.

Cambios posparto.

Dolor, tensión, molestias o cambios que afectan a tu vida sexual.

Deporte y ejercicio

Pérdidas, sensación de presión o dudas sobre cómo responde tu suelo pélvico al entrenar.

La salud pélvica no entiende de género.

El suelo pélvico forma parte del cuerpo de todas las personas. Sus necesidades, sin embargo, pueden ser diferentes.

 

Hombres

Los hombres también tienen suelo pélvico y pueden presentar diferentes disfunciones. Una de las situaciones más frecuentes es la recuperación después de una cirugía de próstata.

MUJERES

El embarazo, el parto, los cambios hormonales, determinadas cirugías o simplemente el paso del tiempo pueden influir en la función del suelo pélvico.

LA PREMISA ES CLARA

No todo se soluciona haciendo ejercicio.

Cuando aparece un problema en el suelo pélvico, es fácil pensar que la solución pasa simplemente por fortalecer. Pero el cuerpo es mucho más complejo. Una musculatura demasiado tensa también puede generar problemas, y hacer más fuerza no siempre es la respuesta.

Por eso, antes de empezar a trabajar, necesitamos saber qué está ocurriendo. En EBH valoramos tu situación de forma individual y, a partir de ahí, decidimos contigo qué necesitas

 

No buscamos que hagas más. Buscamos lo que realmente necesitas.

SIN TABÚES

Hay cosas de las que cuesta hablar.

Hay cosas que aprendemos a normalizar. Una pérdida de orina cuando corres. Ese dolor que aparece durante las relaciones. La sensación de peso después de dar a luz. 

Al principio parece que no es para tanto. Que ya pasará. Que después de un embarazo es normal. Que le ocurre a mucha gente o que quizá simplemente tenemos que aprender a convivir con ello.

Y así, poco a poco, empezamos a cambiar nuestra manera de hacer las cosas. Dejamos de hacer aquello que nos gusta o  dejamos de hablar de ello.

Que sea frecuente no significa que tengas que aprender a vivir con ello.

Por eso, en EBH queremos que encuentres un espacio donde puedas hablar de todo ello con naturalidad. Sin vergüenza, sin juicios y sin sentir que estás exagerando. 

Porque pedir ayuda no significa que haya algo mal en ti. Significa que has decidido empezar a cuidarte.

Tu suelo pélvico también merece atención

Si hay algo que te preocupa, llevas tiempo conviviendo con ello o simplemente quieres conocer mejor tu cuerpo, podemos empezar hablando.